Pese a que estoy completamente convencido de que voy a abandonar Linux Mandriva como la distribución de Linux que se utiliza en mi servidor de casa, no he podido darme de baja del boletín habitual que recibo desde Mandriva, llámame nostálico o cualquier otra cosa peor, pero pese a todo, sigo estando informado sobre las últimas novedades.
Ya se decía en tiempos de Julio Cesar, mantén a tus amigos cerca, pero a tus enemigos mucho más cerca, ya que de esta manera podrás saber lo que están preparando. En mi caso, Linux Mandriva no es un enemigo, pero si un sistema que me ha decepcionado bastante y en donde no he obtenido todas aquellas cosas que tanto prometían como facilidad de uso, ayuda y sobretodo, un soporte que me ayudara a solucionar los problemas que me he ido encontrando a la hora de configurar mi ordenador.
Pese a los cuatro freakis que corren por el mundo y a los que les apasiona el mundo Linux, el resto somos personas normales que hemos nacido y crecido bajo el apoyo de los programas del Sr. Bill Gates y a los que nos está costando entender las ventajas que las distintas versiones y distribuciones de Linux pueden ofrecernos. Desde que mi compañero de piso (fanático de Linux) se marchó, no he parado de encontrar problemas en mi servidor, y tras buscar y buscar en Internet, en foros y durante mucho tiempo, en las distintas web que se han creado para la comunidad de usuarios de Mandriva, nunca he encontrado soluciones que me resuelvan mis problemas; así que me parece que me voy a quedar como estoy, triste y con Windows.